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Astrocartografía
Primera Parte
Autor: José Royo
La astrocartografía es una
especialidad que analiza la influencia de los planetas en diferentes
puntos de la Tierra en base al mapa astrocartográfico, una proyección de
la carta astral sobre un plano terráqueo.
Cuando vi por primera vez un mapa
astrocartográfico experimenté una mezcla de intriga y fascinación pues,
aunque no entendía nada, pude observar cómo algunas de las líneas de mi
mapa astrocartográfico pasaban por lugares que eran o habían sido
significativos en mi vida. Obviamente esto me incitó a querer entender
los principios básicos de esta técnica, que plantea interesantes
interrogantes y reflexiones acerca de la ubicación o ubicaciones
geográficas que elegimos a lo largo de nuestra vida, y sobre cómo estas
ubicaciones influyen en nuestro desarrollo.
En la actualidad no existe bibliografía
en español y la información en este idioma se limita a algunos artículos
diseminados, es por ello que me parece adecuado compartir algunos
conceptos básicos de esta especialidad astrológica. Para una mejor
comprensión, hacia el final de este escrito comentaré mi propio mapa
astrocartográfico con referencia a las experiencias personales que
tuvieron lugar en diferentes coordenadas. Espero que este artículo pueda
ser de utilidad para el astrólogo profesional o el estudiante avanzado
que desconoce esta técnica y desea realizar sus primeras observaciones
al respecto.
1. Conceptos tradicionales y situación
actual
2. El mapa A*C*G
3. El mapa del Espacio Local
4. Complementación de A*C*G y LS
5. Un ejemplo práctico
1. Conceptos
tradicionales y situación actual
La astrología tradicional atribuye
regencias zodiacales a diferentes regiones, países o ciudades, en base a
factores socio-culturales, orográficos, u otros. La tradición también
hace referencia a ciertos principios relativos a la ubicación más
aconsejable para vivir, o las direcciones más propicias para viajar. Una
muestra la tenemos en el Manual Práctico de Astrología de
Georges Antarès donde puede leerse:
“Según la tradición, los viajes más
provechosos serían los emprendidos en la dirección de los benéficos o
del planeta más importante del tema, sobre todo si se trata de Júpiter,
Venus, Sol y Luna (indicados en el orden de importancia). Para
determinar esta dirección, se considera que el Ascendente indica el
Este, el M.C. el Sur, el Nadir el Norte, el Descendente el Oeste.”
El resto de las direcciones se deducen
de los cuatro puntos cardinales, tal y como puede verse en la tabla
siguiente:
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CUALIDADES |
CASAS |
DIRECCIONES |
|
Casas Angulares |
Asc.y Casa 1 |
Este |
| DS. y Casa 7 |
Oeste |
| FC y Casa 4 |
Norte |
| MC y Casa 10 |
Sur |
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|
Casas Sucedentes |
Casa 2 |
NE |
| Casa 5 |
NO |
| Casa 8 |
SO |
| Casa 11 |
SE |
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Casas Cadentes |
Casa 3 |
NNE |
| Casa 6 |
ONO |
| Casa 9 |
SSO |
| Casa 12 |
ESE |
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Algunas fuentes también
añaden que la posición por casa del regente del Ascendente, señala hacia
donde la persona va a dirigirse inconscientemente. Por ejemplo, si en un
tema natal el regente del Ascendente es Júpiter y se encuentra en la Casa
4, el nativo tendría tendencia a desplazarse hacia el Norte.
Más adelante, en la misma obra citada,
Antarès dice:
“La naturaleza del
signo en la cúspide de IV puede servir de indicación para la elección de
una residencia adecuada y en lo referente a su situación y orientación
si, evidentemente, en este signo hay benéficos o está gobernado por
ellos. Si un signo cardinal está en la cúspide hay que escoger una
vivienda en una esquina, o aislada pero alta y muy visible (Aries,
fachada orientada hacia el Este; Libra, Oeste; Cáncer, Norte y
Capricornio, Sur). Si es un signo fijo, escoger una casa en un terreno
llano o situado en medio de una calle (orientación de la fachada: Tauro,
NE; Leo, NO; Escorpio, SO y Acuario, SE). Si un signo mutable está en la
cúspide es mejor escoger una casa de arriba abajo, o en una calle al
lado de una esquina, o en las últimas casas (Géminis, fachada al NNE;
Virgo, ONO; Sagitario SSO y Piscis, ESE).”
Para mayor claridad,
podemos ver resumidas en la tabla siguiente estas asignaciones
tradicionales referidas a ubicaciones y direcciones. Las variables
topográficas de cada lugar pueden deducirse del elemento y atributos de
cada signo. Por ejemplo, un espacio ribereño (ver signos mutables)
relacionado con Sagitario podría ser abierto y soleado, mientras que
Piscis nos podría sugerir un espacio ribereño húmedo y misterioso: |
| Cardinales |
SIGNOS |
DIRECCIONES |
Lugares
elevados.
Espacios con horizontes amplios. |
Aries |
Este |
| Libra |
Oeste |
| Cáncer |
Norte |
| Capricornio |
Sur |
| Fijos |
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Lugares
llanos.
Valles y espacios resguardados. |
Tauro |
NE |
| Leo |
NO |
| Escorpio |
SO |
| Acuario |
SE |
| Mutables |
|
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Lugares
ribereños.
Espacios cambiantes y con contrastes. |
Géminis |
NNE |
| Virgo |
ONO |
| Sagitario |
>SSO |
| Piscis |
ESE |
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En la década de los 70
del siglo XX el astrólogo Jim Lewis, junto con Ariel Guttman,
desarrollaron una variedad del tradicional método de relocalización
al que denominaron Astrocartografía (abreviadamente A*C*G). Poco
después, a principios de los 80, Michael Erlewine basándose en los
trabajos de Johndro actualizó el antiguo sistema del acimut, también
denominado Espacio Local. Ambos métodos se complementan pues,
mientras la A*C*G trabaja con las posiciones planetarias en la
carta astral, el Espacio Local utiliza las direcciones geográficas.
Hay que decir que con
respecto a la palabra Astrocartografía existen opiniones contradictorias,
pues mientras algunos la asocian al método desarrollado por Jim Lewis
(A*C*G), otros defienden que el término Astrocartografía
integraría todas las técnicas aplicadas al estudio de las
influencias planetarias en diferentes puntos de la Tierra. Para evitar
confusiones, esta segunda opción nos parece más adecuada pues además de
las dos técnicas mencionadas (A*C*G y Espacio Local), existen otros
parámetros –como los recogidos por Antarès– que pueden matizar factores
orográficos o ambientales relativos a una determinada ubicación.
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