Astrocartografía

Segunda Parte

Autor: José Royo

2. El mapa A*C*G

La A*C*G (abreviadamente ACG) estudia cuales son las ubicaciones en la Tierra, en donde un planeta se vería fortalecido astrológicamente. Esas ubicaciones corresponden a los lugares en que un planeta hace conjunción con un ángulo de la carta astral, en un determinado momento. Las posiciones más potentes son las correspondientes a los planetas en el Medio Cielo, seguidas de las del Ascendente, Descendente y Fondo del Cielo.

En relación con el tema natal, un mapa astrocartográfico señala los lugares en donde los planetas eran angulares en el momento del nacimiento, lo que significa que indicará las ubicaciones geográficas en que cada planeta manifestará su influencia de forma más intensa. Así, a cada carta astral corresponden lugares en el mundo donde la persona puede potenciar ciertos planetas a fin de realizar sus proyectos de vida. Las influencias se notarán cuando la persona vaya a vivir a esos lugares, los visite o establezca relaciones con ellos, aunque sea a distancia o a través de otras personas.

Es evidente que al cambiar de coordenadas geográficas también cambian los planetas con respecto a los ángulos. Por ejemplo una persona nacida en Florencia puede tener Neptuno en conjunción con el Medio Cielo, mientras que otra persona nacida el mismo día y a la misma hora en Manila puede tener a la Luna en conjunción con el Medio Cielo. Pero si la persona nacida en Florencia se traslada a vivir a Manila, tendrá la Luna en conjunción con el Medio Cielo en su carta astral relocalizada.

El mapa ACG se presenta como un planisferio cruzado por líneas verticales y por otras líneas curvas. Las líneas verticales (Meridianas y Contra-meridianas) corresponden a los lugares de la Tierra en donde los planetas estarían en conjunción con el Medio Cielo o el Fondo Cielo, mientras que las líneas curvas señalan en qué sitios los planetas harían conjunción con el Ascendente (Rising lines) o el Descendente (Setting lines). En el mapa ACG las líneas meridianas, correspondientes a las conjunciones con el MC, están representadas por una línea continua, mientras que las líneas contra-meridianas, relacionadas con las conjunciones al FC, se presentan con trazos discontinuos. En cuanto a las líneas Rising y Setting son reconocibles por las amplias curvas que describen en torno al globo terráqueo.

Algunos astrólogos consideran que el orbe de influencia para las líneas planetarias que aparecen en un mapa ACG es de unos 4º, que equivalen a unos 360 kilómetros a cada lado de la línea, sin embargo otros astrólogos lo consideran excesivo y tienden a estimar un margen de unos 2º (alrededor de 180 kilómetros a cada lado).

Obviamente, cuanto más cerca se esté de la línea planetaria más intensa será la influencia del planeta correspondiente, pero aquí también habría que valorar la fuerza objetiva que tiene un determinado planeta en la carta astral, pues si está dignificado en la carta astral es evidente que podemos aplicarle un orbe mayor. Con respecto a las zonas del mundo que no están cruzadas por líneas, se considera que señalan lugares donde el tema natal se expresa sin influencias adicionales que potencien los planetas natales.

Adicionalmente también se tienen en cuenta los cruces de latitud −denominados parans− correspondientes a los puntos en donde se cruzan dos líneas planetarias, cualesquiera que sean. La latitud geográfica en donde tiene lugar el cruce, tendrá influencia en toda esa latitud terrestre, sin importar donde ocurra concretamente. En este caso se considera un orbe de 1º al Norte y 1º al Sur de la latitud del cruce, que equivale a unos 90 kilómetros a cada lado.

Una vez que tenemos construido el mapa ACG, se selecciona el planeta que se desea fortalecer en la carta astral a fin de identificar cuales son las ciudades y zonas de la Tierra en donde el planeta hace conjunción con el ángulo elegido (MC, Asc., DS, FC). Es evidente que aunque la persona vaya a vivir −definitiva o temporalmente− a otro lugar, los emplazamientos natales no cambiarán. Sin embargo en la nueva ubicación existirá una influencia adicional vinculada al planeta potenciado.

El argumento de la astrolocalización es que la carta astral puede ser activada a través de técnicas basadas en el tiempo (como son los tránsitos, progresiones y direcciones), o a través de técnicas basadas en el espacio (relacionadas con los métodos de relocalización). Por ejemplo, podemos esperar a que nuestro Venus progresado haga conjunción con el Descendente, o bien dirigirnos al lugar de la Tierra en donde Venus está en el Descendente. El matiz importante es que, mientras un tránsito o una progresión activan temporalmente puntos del tema natal, la relocalización geográfica implicará una activación permanente mientras permanezcamos en esa nueva ubicación.

La relocalización es una labor delicada y es recomendable evaluar cuidadosamente qué nos conviene desarrollar en cada momento de nuestra vida, pues una elección poco meditada podría traer resultados no deseables. Además, al reubicar favorablemente el planeta elegido, también cambiarán los emplazamientos por casa del resto de planetas, así como los aspectos a los nuevos ángulos, por lo que deberemos estudiar cómo queda el resto de la carta astral. Lo que no cambiará será los emplazamientos por signo, ni los aspectos natales entre planetas pues, al trabajar únicamente con coordenadas geográficas, sólo se ven afectadas las ubicaciones planetarias por casa.